Blogia
LA VOZ DE ALCAINE

La Dra. PUY se despide de todo Alcaine con una extensa y emotiva carta

La Dra. PUY se despide de todo Alcaine con una extensa y emotiva carta

La carta de despedida fue leída en la iglesia por el párroco Avelino Belenguer

 

Una extensa -cinco páginas- y emotiva carta ha sido el vehículo a través del que la Dra. Puy (que ha ejercido en Alcaine durante diez años) ha querido trasladar al conjunto de habitantes de Alcaine -pacientes y amigos- su agradecimiento por la acogida y trato que le han dispensado a lo largo de ese decenio ejerciendo la medicina en Alcaine. La carta le fue entregada al párroco de la localidad, Avelino Belenguer, que la leyó ante los asistentes a la celebración de la misa semanal en la iglesia de Santa María La Mayor... y a la que respondieron todos los presentes con un sentido aplauso.


 En la misiva, la Dra. Puy, expresa anécdotas y sentimientos sinceros y recíprocos en esa simbiosis perfecta que hemos vivido todos/as en primera persona y que ha ido mucho más allá del estricto binomio médico-paciente. Comienza recordando su llegada al pueblo y como Isabel Candial acudió a su encuentro acompañándola por todo el pueblo llamando a cada vecino para presentarle. Manifiesta lo pronto que se dio cuenta del afecto que le profesaba toda la gente, de los buenos momentos pasados y de los muy tristes (inevitables pérdidas de seres queridos) que han ido superando siempre con el apoyo de unos y otros. Tiene palabras de reconocimiento para Cipriano Gil (alcalde hasta hace unos meses)..."ese Alcalde con el que todo funcionario sueña: servicial, comunicador, interesado en que trabajes lo mejor posible", para Mercedes Gascón por su ayuda cuando Alcaine se llenaba en verano... "para mí era una tranquilidad saber que ella se encontraba en el pueblo", al igual que su compañero el ATS Carlos... "buen profesional y mejor persona". No se olvida en la carta de despedida de citar a Avelino... "el mejor sacerdote que podeis tener y lo sabeis. Personas como él, hacen posible que los pueblos sigan existiendo". Finaliza describiendo la emotiva despedida que le brindó todo el pueblo... "hasta los cojos con las muletas estaban ahí. ¡no podía salir del coche! Gracias". Tras la emoción y con humor en las últimas líneas expresa un deseo: "Recibid muy bien a la médico nueva... pero de vez en cuando acordaos de mí".

 

0 comentarios